Todo creador sabe que la curiosidad nunca ha matado al gato. Federico Jordán también lo sabe. Su espíritu de hurón, frenético y curioso, sólo encuentra sosiego en su inseparable libreta de apuntes; quizá no alivio, quizá alimento, quizá veneno. Curiosus es el fruto de este fecundo, poderoso y exaltado imaginario. El revolucionario trazo de Jordán y sus acertivas paletas de colores nos enseñan que la curiosidad jamás será baldía.
— Óscar Estrada de la Rosa para la exposición Curiosus.